2min.poemas

poesía

Sin respuesta…

Lagrimas de oro, gotas de cristal,

gotas de silencio, lagrimas de sal…

-

Despilfarradoras manos de la suerte…

te dieron vida,

te dieron muerte,

te dieron alas, te hicieron mal…

-

Gotas de silencio, lagrimas de sal….

*

Y porqué los dados,

siempre desdichados,

cayeron al caos

por desportillados…

-

Porqué el destino,

en su desatino,

rompió las copas,

derramó el vino…

-

Porqué te preguntas,

dudas y barruntas…

Se llevó el viento

las horas consuntas…

*

Porqué te deshojas, árbol eternal…

Los muros gotean lagrimas de sal…

Espinada frente, filos de cristal…

*

Sonriente pases hasta al final

por los abisales signos del portal,

a coger la roja Rosa del rosal -

*

Lagrimas de sangre, gotas de cristal…

05/11/2011 Publicado por | Mis poemas, poesía | , , , | 1 comentario

SOBRE LOS CAMINOS ERRANTES

DISCÍPULO: Mira, Maestro, en fin, en fin podemos divisar los muros… ¡Los muros de la ciudad sacra! Estamos tan cerca, al cabo de los tres meses en que estuvimos vagando por este pedregoso desierto… He olvidado ya la sed y el hambre… ¡Quisiera volar hasta la gran puerta!…

MAESTRO: Cállate, amigo. Tenemos que parar para un breve rato.

DISCÍPULO: ¿Qué pasa, Maestro? ¿Estás bien? O, quizás, quieres arrodillar para la última oración, antes de partir… Sí, sí, excusa mi ímpetu, maestro, tienes razón, vamos a rezar enseguida…

MAESTRO: Levántate, caro mío. No se trata de eso. No tenemos tiempo para rezar.

DISCÍPULO: ¿Entonces…? Entonces ¡adelante, maestro! Sacudimos el polvo de nuestras sandalias y… al cabo de tres horas alcanzaremos nuestra meta. Mira, maestro, el camino es bueno, adoquinado…  y en su última porción hay datileras y palmeras que protegen a los caminantes cansados con sus sombras acogedoras…

MAESTRO: Hijo mío, escúchame. Vino el día en que te enseñase la última lección. Tengo que pedirte algo.

DISCÍPULO: Sí, Maestro… Dímelo.

MAESTRO: ¿Ves este camino lateral, que está partiendo desde aquí y continua serpenteando por entre los médanos, para perderse al fin al horizonte? Te pido que vengas conmigo para una larga jornada, siguiendo este camino.

DISCÍPULO: … ¿Una nueva jornada?… Pero… dijiste que la ciudad sacra fue nuestra meta… ¡Ay, Maestro, estamos tan cerca! Mira la maravilla que se alza ante nuestros ojos y este recto camino, este recto largo y generoso camino que nos conduce directamente a las puertas… Puedo divisar a los atalayas que abren las puertas y nos llaman… Me pides renunciar, abatirme de mi sueño, de mi camino… No lo puedo entender, Maestro… Quizás… el sol, el hambre, el cansancio…

MAESTRO: No, no, caro mío, estoy muy bien y mi mente está más clara que nunca. Escuchame atentamente: el camino recto es el camino de ” lo sé”, de “lo quiero” y de “lo necesito”. Es un buen camino. Pero hay también otros caminos. Los caminos errantes… Los caminos de “no lo sé”, de “no lo necesito” y de “no lo quiero”. Los caminos de los amplios rodeos, de las vueltas y de los recodos infinitos. Ven conmigo. Si no, quédate aquí, en esta hermosa ciudad que te haya prometido al partir por nuestro camino. Ésta es mi última lección. Tú puedes elegir…

DISCÍPULO: Y… ¿adónde van aquellos caminos, Maestro?…

MAESTRO: ¿Quién sepa?… Al cabo del mundo o, quizás, al cabo de nuestros límites. Te pusiste triste, hijo mío… Lo siento…

DISCÍPULO: …

MAESTRO: Mira, querido discípulo mío, cuando era joven, mi maestro me enseñó lo mismo… Aquí, junto a esta misma piedra.

DISCÍPULO: Y tú, ¿que hiciste?

MAESTRO: Lloré con lagrimas amargas. Lo demás… por supuesto, lo entiendes. ¡Eh, mi viejo maestro!… Pasó toda su vida caminando…  especialmente en los caminos errantes. Está viviendo todavía. Lo raro es que llevé tanto tiempo sin pensar en él…

DISCÍPULO: Y ¿cómo está tu maestro, Maestro? ¿Está feliz, está rico, vive rodeado por su numerosa familia?

MAESTRO: No… Está anciano y solo…

DISCÍPULO: ¿Está caminando todavía?

MAESTRO: No. Llegó a ser el más sabio de los hombres. Pasa sus días en silencio, bajo la sombra de una datilera; ahora todos los caminos retornan a él.

DISCÍPULO: Maestro, los caminos… La nueva jornada… No sé… la noche, la ciudadela, los mágicos cantares que envuelven mis oídos, los perfumes de las mujeres, las aromas de las sabrosas comidas… Soy joven, Maestro… deseo tantas cosas… ¡Vamos a anochecer en la ciudad! Y mañana…

MAESTRO: Lo siento, amigo, aquella mañana será una otra mañana. La decisión tienes que tomarla aquí, esta noche. Mañana por la mañana yo voy a partir por el nuevo camino… Lo siento… Ahora… Estoy cansado. Estoy viejo y cansado, hijo mío. Buenas noches.

DISCÍPULO: Buenas noches, Maestro…

……………………………………………………………………………………………………………………….

DISCÍPULO: Esta piedra será mi cama esta noche… Salió la luna, aclarando los senderos de mi corazón… ¿Cuyos son estas lágrimas? Los muros, los cantares… los caminos… Ésta noche… Mañana…

18/10/2011 Publicado por | Diálogos, prosa, teatro | , , , , | 1 comentario

Diferéncia

Mi palma sobre tu palma:

¡Qué diferéncia!…

¡Se te queda tanto espacio, tanta vida más!

¡No puedo apoderarme de ti!

29/09/2011 Publicado por | Otros poemas | , , | 1 comentario

El ocaso de los libros

Anteayer, cometí una villanía, un crimen:

eché unos libros.

Porque eran viejos y feos;

porque los habíamos leído tanto,

que se habían roto, se habían puesto inválidos

y ahora no podían regalarnos nada más;

porque unos de éstos, decimos, eran idiotas congénitos

y tomaban el espacio vital de otros libros más sanos;

porque nadie recordaba quien los había comprado y porqué.

-

 

Anteayer fue el holocausto de los libros:

llené un gran basurero con aquellos libros

y los di la indigna muerte de arder

en el vientre infernal del camión de basura.

-

 

Ayer, fue el turno de otros viejos libros

(unos dos cientos, desamparados,

como gente de cuenta empobrecida)

para ser expulsados de sus estantes

y estar obligados a seguir

el camino sin vuelta de los desterrados.

-

 

 

Cada dos semanas, mi papá sacaba de su mágica maleta

 una pila de libros nuevos que había comprado.

El ritual dictaba de colocarlos en el medio de la mesa

 y después tomarlos uno a uno, acariciar las cubiertas, hojear las páginas

 y decir palabras admirativas en cuanto al autor o a la obra.

Nosotros, los niños, corríamos, subíamos en las sillas

para ver, olfatear, tocar Los Libros.

El encuentro con los libros tenía el significado de una revelación.

-

 

Tal como Borges, me imaginaba el paraíso

como una infinita biblioteca.

Tuvimos el orgullo de crear nuestro imperio de libros,

 unos tres mil libros,

 reunidos por el esfuerzo de tres generaciones

 - hombres más bien pobres que ricos, amantes de la literatura.

Una fortaleza de libros, un arca

para atravesar el diluvio de los tiempos,

 o mejor dicho, una Torre de Babel,

en la cual nos atrevíamos a hacer frente a la eternidad.

Nuestro padre solía decir, sentenciosamente, en sus últimos años:

 ”No voy a dejaros otras cosas tras morir, sino esta biblioteca,

 que es un real tesoro, porque estos libros valen muchísimo.”

 Ahora estos libros no valen más.

-

 

Ayer hice una nueva tría y eché muchos libros expirados,

literatura comunista y socialista,

– escritores mas o menos ingenuos

que escribieron como requerían los tiempos;

algunos de ellos, ilustres tres decenios atrás,

ya no significan nada; los manuales escolares los han olvidado;

guardé a los más conocidos y eché a los impostores.

No a todos; a unos de ellos amé durante mi adolescencia.

-

 

La municipalidad colocó al cabo de mi calle

unos contenedores ecológicos para papel, vidrio y metal.

Al anochecer, mis vecinos trajeron libros

y los echaron a la basura.

No los pueden vender, nadie los compra…

materiales reciclables…

Tanto mas oscura se ponía la calle, tanto mas

aumentaba el número de los

que habían decidido a traicionar

y a sacrificar a sus viejos amigos

bajo el pretexto de los cambios de la vida moderna.

Yo hice lo mismo. Por la noche.

 

Hoy… mañana… otra selección…

-

 

Imagino a los ángeles de los libros muertos

volando por encima de este masacre,

preparando, desde la altura impasible del cielo,

otra selección, inevitable,

en que no llorarán los libros.

 

 

 

 

 

03/07/2011 Publicado por | Mis poemas | , , , | 2 comentarios

Capítulo cerrado

Sus ojos marinos, sus oblongos

párpados – conchas anacaradas -

apenas movían, entreabiertas.

Sus blancos dedos rascaban las piedras

erosionadas

por el rítmico rugido del mar.

-

Apretaba desesperadamente

entre sus brazos

un tronco pudrido

que le había traído hasta aquí

a lo largo del suspiro

en su  malaventurada jornada

que le había abandonado al fin

a mis lejanas orillas.

-

Toda la noche oí su respiración

entrecortada.

Sentí sus labios arañados

en la áspera, negra madera,

suplicando una esperanza.

Ví su fosfóreo torso encallado,

agonizando solo

entre dos mundos.

-

Había cerrado firme la puerta

de mi cabaña.

Había tapado con mis puños

mis enloquecidos oídos.

- mis ojos cerrados, enmudecida la boca -

y me había quedado en la tiniebla,

en el más oscuro rincón

implorando  la noche pasar

y lavar mis tormentos.

-

Se murió

el próximo día

en la costa, en la arena fría.

Las aguas lo balancearon un poco

- su cuerpo suave y blanco -

hasta que lo elevaron y

lo llevaron con ellas

al largo del místico mar,

al cual siempre le había pertenecido.

-

Un flujo de etérea

luz auroral

permaneció unos cuantos días

en la orilla,

una deslumbrante

niebla de felicidad

se precipitó en gotas finas

de áureas fragrancias

sobre la playa desierta,

escurriéndose después en silencio,

absortas

por los granos de la arena.

-

Al final fué el turno del viento

para volver

las últimás hojas

de esta dolorida historia.

19/06/2011 Publicado por | Mis poemas | | 1 comentario

Poema sin poesía

No quiero más,

no quiero pretender más

estar feliz contigo,

que no lo estoy.

-

Mi corazón…

ya no tengo más corazón,

soy una títere de cartón,

sin risa y sin lágrimas,

que fracasó

enredada en sus propios hilos.

No quiero actuar más

en esta triste comedia,

quiero…

-

Yo quiero

salvar mi planeta,

como una deplorable Miss Universo

de mi mundo,

yo quiero llevar

mi deplorable diadema

de diamantes – reales o falsos -

en mi frente.

yo quiero salvar mis ballenas,

clamar la paz universal

de mi mundo,

echar mis espléndidas rosas

y recibir mis delirantes aplausos.

Quiero reír en lágrimas,

desatar mis sentimientos,

vivir mis momentos de éxtasis,

de emoción y de gloria,

dar sentido a mi única vida,

dar precio a mis caros latidos,

quiero

dar promesas y recibir esperanzas,

dar lo mejor y recibir lo mejor,

no temo los inevitables tropiezos,

no temo el ridículo.

-

Quiero

lo que todas las mujeres lo quieren,

quiero ser la Reina de mi vida.

De hecho.

-

Es la pura verdad.

No te quiero más.

No quiero poetizar más.

08/06/2011 Publicado por | Mis poemas | , , | 2 comentarios

Vínculos, raíces, ramas…

Vínculos, raíces, ramas -

nuestra sangre roja savia

verde alma que encierre

un secreto que agravia

*

manos yedras, dedos yemas

persignándose inclinan

lagrimosas sus pestañas

a las luces que declinan

*

las murallas escudos

pensamientos arboledas

los senderos que se pierden

en murmullos de sedas

*

hojas, séquitos, vestidos

invitados al castillo

dibujando reverencias

al ocaso amarillo

*

estos pájaros soñando

abrazados en su nido…

estas hadas clausuradas

en los cofres del olvido…

*

Vínculos, raíces, ramas

las historias dormidas

enterradas en el suelo

de las cáscaras pudridas…

*

improvisa primavera

nuevos vástagos alzados

de los restos de los troncos

fatalmente derrumbados…

*

Quién pudiera penetrarse

de las hermanales zumbas

entre alas, hombres, piedras

y las hierbas en las tumbas…

***

26/04/2011 Publicado por | Mis poemas | , | 1 comentario

Cuando…

Cuando tú no llevabas gafas -

yo tampoco -

el amor era mas fresco y mas loco,

el día – mas claro, mas azul…

Everything was “cool”…

-

Cuando tus cabellos eran largos -

también los míos -

tus besos eran mas amargos

y sin líos…

El magnetófono rodaba

al infinito su cinta,

mis dedos tenían manchas de tinta…

Tus palabras dibujaban arcos,

gotas de gasolina en los charcos.

Mis ojos fotografiaban las calles y El Café -

brindábamos solo con tazas de té.

Tu madre llamaba a la puerta cerrada:

el té – enfriado, la cama callada.

Rellena de sueños la papelera…

La luna – clavada en la acera…

-

Cuando tú y yo,

Cuando tú…

“Love you”

“I love you too”…

-

Cuando éramos jóvenes…

Cuando…

Los dioses bajaban a nuestro cuarto bailando

en ritmos de blues y de  rock’n roll

-

Ahora es tarde…

I´m sorry…  That´s all…

21/02/2011 Publicado por | Mis poemas | , , , | 1 comentario

Orquídeas

Orquídeas – flores altivas y puras -

Yo no conocí su exótica llama,

Sino su perfecta nobleza helada,

Su pío rubor, su virgínea fama.

-

Orquídeas – guirnaldas, figuras de cera,

Inertes corolas de mármol, rosadas

O blancas, de nieve y luz mariposas

Del vuelo suave en ramos paradas;

-

Que sus coronadas cabezas inclinan

Quedándose siempre serenas y calmas,

Nunca moviendo sus gráciles tallos,

Nunca turbando sus etéreas almas.

-

“Guardáis calladas mi alta ventana,

Vigilante umbral entre mí y el mundo,

Para que no me hiera el ruido ajeno,

Que no me trastorne su ritmo fecundo.

-

Os amo y con mi amor prisionero

Espero paciente cada flor, cada hoja,

Animándome al ver la belleza brotando,

Deplorando el afán que en vos se afloja”.


16/01/2011 Publicado por | Mis poemas | , | 1 comentario

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